Los trabajadores y trabajadoras se unen en esta nueva forma de protesta contra las condiciones precarias del mercado laboral español.
En los últimos años hemos sido testigos de diversos «movimientos silenciosos» en el ámbito laboral, que han servido como protesta frente a las normalizadas condiciones laborales precarias de múltiples sectores. Entre los movimientos más destacables, se encuentran la
Gran Renuncia, el Quiet Quitting y el Rage Applying.
Estos movimientos surgieron como consecuencia de un mercado laboral muy exigente, para lo poco que ofrece en compensación. Aunque no están organizados formalmente, las circunstancias han empujado a grandes sectores de la población a tomar medidas individuales, con resultados a nivel colectivo. Sin embargo, en esta ocasión, estamos presenciando algo diferente.
El gran planton: Plántate contra la precariedad
Los trabajadores y trabajadoras están tomando una postura activa al «plantar» a sus posibles empleadores, como una clara muestra de descontento ante las condiciones laborales que les ofrecen. La precariedad laboral lleva más de una década imposibilitando el crecimiento de millones de trabajadores. Tiempo suficiente para que las nuevas generaciones comiencen a formar parte del mercado laboral. Un mercado laboral responsable de que cada vez haya más gente que, a pesar de trabajar a tiempo completo, siga siendo pobre y no tenga ninguna perspectiva de mejora en el futuro.
Estas circunstancias tan negativas son caldo de cultivo para la ansiedad, estrés e incluso depresión. De hecho, según los datos de la Encuesta Europea de Salud en España (2020) un 33,2% de los casos de depresión, se podrían haber evitado con un empleo estable. Por lo que las nuevas (y no tan nuevas) generaciones de trabajadores, están optando por la decisión más inteligente: priorizar su salud.
Desde la plataforma
Jobstice, creada para combatir la precariedad laboral, advertimos que los plantones irán en aumento. Jorge García, director de Jobstice, afirma: «Las empresas no dudan en jugar con el tiempo de los trabajadores al no pagar horas extra, cambiar horarios de un día para otro o abonar el salario mínimo legal. Ahora, los trabajadores también jugaremos con el tiempo de los empresarios».
El Gran Plantón, incita a trabajadores y trabajadoras a fingir interés por las ofertas de empleo precarias y concertar entrevistas presenciales, para finalmente, no acudir, sin dar ningún tipo de aviso o explicación. De esta forma, mientras los empleadores invierten tiempo y recursos en la búsqueda de candidatos, los trabajadores no sufren ninguna consecuencia.
Pero, ¿Cómo identificar las ofertas laborales abusivas?
A menudo se pueden detectar las irregularidades a simple vista. Sin embargo, lo importante no es fijarse solo en lo que se muestra, sino en lo que se oculta. Si una empresa evita hablar sobre horarios o salarios, es muy probable que estemos ante una oferta precaria.
El Ghosting laboral, aplicado en el Gran Plantón, busca promover una nueva forma de protesta, con el objetivo de presionar a los empresarios que llevan años ofreciendo lo mínimo legal permitido. La transparencia y mejora de condiciones son esenciales para atraer a profesionales comprometidos y talentosos.
Esta silenciosa pero poderosa protesta, busca prevenir abusos laborales y fomentar un entorno más justo y equitativo en el mercado laboral.